miércoles, 1 de abril de 2015

Problemas de revoco y pintura




Siempre cuesta más hablar de errores que de los aciertos, pero la verdad es que los hay y van saliendo con el tiempo, ojala nuestra experiencia sirva para evitar que muchos otos cometan los mismos errores que nosotras.

Aquí tenemos una tanda de problemas que pueden surgir en los revocos de una construcción de superadobe como la nuestra y la explicación (o eso creemos) de por lo que han surgido.



Los revocos exteriores del domo tienen grietas verticales. Dicen los expertos que las construcciones que contienen un volumen tan grande de tierra deben dejarse asentar durante un año (que pasen por todas las estaciones) para asegurarse de que cedan todo lo que tengan que ceder por el propio peso que soportan antes de empezar darles el revoco final. Nosotros por inexperiencia, pensamos que era mejor revocar lo antes posible para evitar que las lluvias penetrasen en la construcción....pues nos equivocamos. También nos equivocamos usando cal hidráulica en los últimos revocos, este tipo de cal genera un mortero muy duro y rígido, en su momento lo creímos mejor así, pero al ir cediendo las hiladas de superadobe por el propio peso de la construcción, nuestro revestimiento rígido ha agrietado por muchos sitios.


No estamos preocupadas por el estado de la construcción en general, puesto que una cúpula de estas dimensiones tiene una estructura hiperestable, pero claramente tenemos que ver que hacer con esos revestimientos.  De momento, en otoño, aplicamos en las grietas una masilla impermeable para evitar que la humedad entrase por las grietas y generase males mayores, hoy no nos planteamos arreglar el estado exterior del revestimiento puesto que queremos empezar a construir en verano la siguiente fase de la vivienda, por lo que lo arreglaremos después de concluir la obra.



Revocos interiores del domo. Dentro las grietas han aparecido de forma horizontal, puesto que los revocos interiores tienen poco espesor y son están realizados con cal aerea. En la parte alta no hay una sola grieta, todas ellas están en la planta baja, puesto que es ésta la que soporta mayor peso y por tanto los sacos se han compactado con el paso del tiempo cediendo varios centímetros. Las grietas de esta planta coinciden con las panzas de los sacos que al ceder han arrastrado con ellas la pequeña capa de cal y arena. Estas si queremos arreglarlas este verano.



La pintura al silicato que tantos quebraderos de cabeza nos dió, y que según los expertos cuenta con una permanencia de al menos 20 años, se ha desprendido en algunos puntos en un solo invierno....

Esta debe ser la sensación que tienen los padres de un niño problemático... "Será un cabrón, pero lo queremos" No hay nada que no pueda arreglarse.

3 comentarios:

Alberto dijo...

Naaaa! Tranquilidad que no "hay mal que por bien no venga". Poco a poco se queda todo como la patena.
Contad con un par de manos más para este verano y "lo ponemos al día" ok?
Así nos conocemos de paso...;)

Un abrazaco y adelante!!

Lucía Moreno Velo dijo...

Ánimo, que Roma no se hizo en un día.

Un beso,
Lucía

Supercalifragi dijo...

Gracias por los ánimos chicos! pero lo peor ya ha pasado...durante el invierno hemos estado más apesadumbradas con los sucesos, pero ahora los llevamos con alegría.

Alberto, mis días de interina han vuelto a acabar, vuelvo a estar en Ciudad Real, así que no hace falta esperar al verano, a ver si ponemos fecha a esa visita.

un besote a ambos